11 abril 2010

De la nacionalización de los matrimonios gay

Tíldeseme de homofobia si se quiere, mas no se niegue la libertad que tengo de esgrimir una opinión aunque ésta afecte suceptibilidades, porque, del mismo modo que ellos pueden alzar la voz para defender un derecho de unión, yo puedo expresar la dicotomía que, a mi juicio, el asunto contiene.

Es evidente que el tópico es de suyo polémico y voces han criticado y defendido casi hasta el fanatismo la libertad de preferencias sexuales para cada persona, lo cual sin duda es loable. Amén de eso, han ido más allá, logrando que se permita, cuando menos en el Distrito Federal, la unión legal entre personas del mismo sexo. Primero, como sociedades de convivencia, y hace unos cuantos meses ya con la nomenclatura de matrimonio.

Más recientemente, he leído que expertos juristas de la máxima casa de estudios (UNAM) han aceptado colaborar con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para analizar la posibilidad de ampliar tal consecución a nivel nacional y es en ese punto donde las voces en pro y en contra se multiplican con el peligro latente de que pasen de las palabras a las amenazas e incluso a actitudes discriminatorias cuando menos; cuando más a crímenes de odio.

La temática se ha visto alimentada por las instituciones moralistas tales como las iglesias, dígase la Católica, que aprovechando el quórum de fieles, emana sentencias a quienes apoyen tales o cuales actitudes, al grado de reformular la lista de pecados contrarios a la “ideología de Cristo” ―me pregunto si de verdad Cristo les ha confirmado las interpretaciones de su palabra: procesos Inquisitoriales, compra de lugares en el cielo, división de imperios, pederastia, etc.―.

Por otro lado, están los legisladores harto necesitados de popularidad para los comicios próximos que se enfrascan en la discución de que el país está avanzado y es capaz de recibir estas reformas a los códigos civiles. En estricta teoría, creo que no deberían utilizar el termómetro de avance o no de las mentalidades pues, hasta donde yo sé, no tienen cifras o estudios neuro-psicológicos que evalúen sus afirmaciones.

Y ya decía yo que el tema resulta polémico desde su origen, puesto que las costumbres se imponen incluso a los derechos humanos. La cuestión, pues, es si vale o no que quienes tienen preferencias sexuales distintas de las nuestras , puedan organizarse en una institución que pareciera sólo para heterosexuales: el matrimonio.

Si pensamos un momento en las libertades, evidentemente tiene todo el sentido, pues nadie puede prohibir algo tan subjetivo como la preferencia de género. Sin embargo, la tradición moral nos hace dar un vuelco de conciencia y tachar todo lo distinto como peligroso y antinatural. Incluso yo tengo mis reservas en cuanto a dichas preferencias.

No obstante, basta leer un poco a los clásicos para darnos cuenta que las relaciones homosexuales no son cosa de nuestros días. Ya en la Grecia antigua y en el Imperio Romano se desarrollaron ese tipo de tratos. ¿Qué quiero decir con ello? No es mi intención satanizar o beatificar a nadie. Sencillamente creo que podemos perfectamente vivir con los demás mientras ellos respeten nuestros gustos y nosotros los suyos porque ¿qué pasaría si se hubiese mantenido la tendencia clásica y hoy fueran más comunes las uniones hombre – hombre y mujer – mujer? ¿Quiénes serían entonces los discriminados?

Es cierto que tampoco se trata de promover una actitud con la que podemos no estar de acuerdo, mal que le pese a quien sea. Yo considero que en cierto sentido este tipo de actitudes son antinaturales, y nuevamente escucho retumbar los gritos de homofobia sobre mi persona, pero solicito se me permita explicar a dónde quiero llegar.

Si partimos de la idea de que lo natural es lo genéticamente establecido según las leyes de Darwin para cada una de las especies, creo que podré explicarme mejor. Para el caso de los organismos mayores, la preservación de la especie depende de la unión entre dos seres, dos gametos, divididos entre dos géneros: machos y hembras. En ese sentido, si la historia natural dice que uno de los fines de la existencia es tener descendencia para mejorar la especie, pues, hasta el momento no existe otro modo de unir los gametos que no sea con la colaboración de un macho y una hembra (podría pensarse en la fecundación in vitro, pero incluso en tal procedimiento, las células deben ser dadas por ambos géneros), por ello, únicamente pensando en la reproducción, lo homosexual es anti Natura, por la sencilla razón de que es imposible concebir de ese modo.

Algunos mencionarán que en la Naturaleza también existen las conductas homosexuales, incluso yo recuerdo una: el hipocampo macho, quien después de fecundar los huevos de la hembra, los lleva en el vientre para darlos a luz una vez eclosionados, mas, si recordamos, él los fecunda primero y luego los recibe, de modo que no se rompe la regla.

Otros podrán decirme que la sexualidad no se ciñe solamente a la reproducción y preservación de la especie sino también al placer y no podré yo, con mis limitados conocimientos sobre antropología o biología, contradecirlos. Lo que sí puedo, es recordarles que yo emito ue puede ser contrario a Natura sólo con el sentido de reproducción. Hasta ahora no he llegado al tema del placer.

Conozco algunas referencias de estudios realizados sobre todo en delfines y primates mayores, que demuestran la inclusión del placer aunado a la sexualidad en esos animales, de manera similar a lo que pasa con el hombre. Algunas investigaciones van más allá afirmando conductas homosexuales en otros mamíferos. Podemos imaginarlo sin necesidad del texto si alguno de nosotros ha tenido perros, por ejemplo.

Respecto a esos argumentos, no puedo sino aceptarlos y admitir que razón no les falta y decir que yo soy uno de los más interesados en que el placer siga siendo un elemento indispensable en el sexo.

Por último, y teniendo un empate en la polémica, llega la opción de poder adoptar a infantes por parte de las parejas homosexuales que así lo decidan. Aquí, las voces han hecho un eco mayor y más álgido que en el de la mera unión.

La cuestión es mucho más delicada porque ya hace mella sobre un tercero, que además es, generalmente, un infante. Aquí entran en discusión los daños psicológicos que pudieran generarse en el niño por la falta de una figura paterna o materna, según fuera el caso. Aquí también ya se han generado investigaciones (desconozco su validez) que concluyen que no hay peligro alguno para los huérfanos y que no hay diferencia en el desarrollo intelectual y emocional de los hijos de parejas homosexuales y heterosexuales.

Aquí, por respeto a las libertades, concederé veracidad pero no puedo evitar que cierta preocupación se asome en mi reflexión, y es que si bien puedo entender y aceptar que existan preferencias distintas de las mías, no me parece que deban promoverse. Si bien tienen la libertad de hacer lo que gusten, en el momento que yo tuviese un hijo, no me agradaría exponerlos a una pareja homosexual besándose o cosa parecida.

He tenido conflictos incluso con profesores respecto del tema, cuyo argumento es que no puedo saber si eso pasará o no y que es un prejuicio porque aún no tengo al hijo y no puedo opinar así, pero para mí lo suyo también es una suposición porque el hecho de que se pretenda hacer ver como lo más común del mundo es igualmente un intento de imposición.

La naturaleza humana no permitirá llegar a un consenso unánime que admita una postura, siempre habrá opiniones diferidas y así, me parece que quienes defienden la aceptación general de la homosexualidad tienden a pretender imponer su visión. yo lo acepto, no estoy de mi total agrado su modo de vida, pero he aprendido a alejarme de ellos si no me siento cómodo. Así, esperaría la misma actitud de ellos.

Es cierto, no estoy de acuerdo con la adopción, pero tampoco comparto posición con los que satanizan la posibilidad, porque no consideran que quizá las parejas no quieran adoptar, y las que así lo decidan, tienen que cubrir los requisitos que la ley les exige para el trámite, de modo que tampoco debe tenerse una actitud intolerante hacia el hecho per se.

Sí, puede que mi actitud sea parcial, pero he intentado se lo más objetivo posible respecto al tema que ha dividido fuertemente las opiniones. No comparto preferencias con ellos, pero tampoco creo que sean motivo de discriminación y por otro lado, me parece que los más agresivos e interesados por imponer su opinión, no son los propios homosexuales, increíblemente son los que se dicen defensores de la causa. En cuanto a la parcialidad de mi posición, ¿qué más se puede esperar? al final todos tratamos de expresar nuestro sentimiento, sin embargo, reitero que lo mío es opinión, no imposición.

Termino ya diciendo que lo que más difícil hace el caso, no son sino los que se podrían etiquetar como “amigos de los gays”, piénsenlo, con esos amigos...

10 abril 2010

Recomendación

Uno de los mejores blogs que he tenido la oportunidad de revisar, vale toda la pena. http://feeds.feedburner.com/dixo-mariana-h

El conformismo Mexicano

De pensar que la noticia de ocho columnas por estos días ha sido la confesa homosexualidad por parte del puertorriqueño Ricky Martin, y ver por la calle cómo la cosa se comenta y esparce peor que nuestra, ya enfermedad nacional, a saber: Inluenza AH1N1 (o, según Elba Esther, AHLNL), me pone un tanto triste y otro preocupado.

Pareciera ya que esto es una avalancha mposible de ser frenada en la que, ya por popularidad, ya por salir del clóset, muchos faranduleros comienzan a utilizar esto de la libertad sexual como un medio más de hacerse nota.

Mas no se piense en mí como un atento a la juerga de los "periodistas de espectáculos" que no es lo suyo lo que interesa, sino cómo el cáncer propagado por programas basura ha sembrado tumores indetectables pero en efecto peligrosos en los cerebros de muchos mexicanos, y en muchos casos hasta metástasis ha hecho.

Sigo entonces pensando que ese ideal de una generación que levante la mano y con ella al país, no ya de la recesión del año pasado, sino lo levante de ese tan tierno eufemismo que se aplica a muchos paises, los "en vías de desarrollo". Uno soñaría, desearía hacerlo posible, hasta que te enfrentas a una sobreinformación de cosas inservibles, información masticada, regurgitada y vuelta a masticar, y es eso lo que las dos televisoras más importantes del país nos ofrecen: Entretenimiento barato.

Es cierto, la máxima romana de "al pueblo pan y circo" es válida, vaya, no que sea ideal, pero en el origen puede funcionar, sin embargo también hay de panes a panes y de circos a circos.

Mientras se atacan las cosecuencias del problema, dígase la Guerra contra el Narco, se dejan de lado las causas y seguir así es repetir un esquema que ha demostrado fracasar. El proyecto es noble, las decisiones difíciles, pero las acciones me resultan insuficientes.

No obstante, no es un problema del gobierno, de "los de arriba", creo que en mucho se ha profundizado por el conformismo que muchos llegamos a tener co lo que nos dan. Uno no puede simplemente sentir que el sistema es quien te lleva y que tu papel es flotar como barco de papel en medio de la tempestad. El criterio es una de esas cosas que también migra de México.

Es abominable que incluso los valores sean mostrados por esas campañas de "tienes el valor o te vale", o que te digan que "leer es saber" cuando el ejemplo de lectura es una revista tan denigrante como TVyNovelas.

Y sin embargo se discutía a fines del año pasado la recucción de ingresos para las Universidades públicas, ¡vaya! pues dónde quieren que paremos. Sin mencionar los vicios y las deficiencias en el magistrado, pero eso es otro cantar.

Hace falta abrir los ojos al mundo, utilizar esa cosa llamada conciencia y notar que no es el dinero per se el que arregla las cosas y nos lleva a la felicidad y al éxito. Decía Erich Fromm que la felicidad es una búsqueda constante, pues de alcanzarla ¿qué nos quedaría para vivir? En ese sentido esgrimo la crítica, hacia un punto en que vamos olvidando.

La capacidad de análisis nunca ha sido un estorbo. Sin duda no se puede pensar sin haberse llevado a la boca cosa alguna, eso no se esconde ni se niega, y, al contrario, por eso es que debemos también hacer parte del frente que levante cimientos nuevos.

No vale simplemente quejarse, que eso es fácil. Los hechos hacen a los hombres, las palabras, al final, ha de acarrearlas el viento. El conformismo es un cáncer, detectémoslo a tiempo, porque tiende, éste, a ser hereditario...

30 noviembre 2009

Sobre "Luna Nueva"

Hace unos pocos días por conceder una gracia a mi chica aunque, debo decirlo, no totalmente convencido ―a saber que al final tendría razón, como ocurre casi siempre, lo hubiera postergado unos días más, o toda la vida―tuve la ocasión de ver el nuevo hit cinematográfico que aglomera multitudes en salas de cine alrededor del mundo (razón suficiente para pensar que el filme era aún peor de lo que hubiera pensado) especialmente jovencitas que abandonan recién la infancia y otras que oscilan entre los tres lustros de edad, aunque también encontré extraviados mozuelos quienes, quiero pensar, sólo hacían labor de compañía en busca de ganarse los afectos de una posible conquista.

Dicho producto es Luna nueva, parte de la saga Crepúsculo basada en las novelas del mismo nombre escritas por Stephany Meyer. La película, como han de saber muchos de ustedes queridos lectores, gira en torno a la gestación de un romance harto dificultoso entre una chica mortal Bella y un vampiro teenager carcomido por la obsesión de proteger a la chica y que se enfrenta a la realidad de que nadie puede proteger de todo a otra persona, me parece que el nombre del susodicho es Edward.

La estructura dramática se hace algo interesante en esta ocasión puesto que reaparece la gesta histórica de dos mitos antagónicos en la oralidad de muchas regiones alrededor del globo: el vampiro y el licántropo (hombre lobo). En esta producción, un antiguo amigo de la familia de Bella, Yeicob, descubre su parte animal derivada de una herencia de su pueblo y se presenta como un enamorado más de la susodicha.

Si no mal recuerdo, Edward no puede confrontar la desazón de no poder cuidar siempre de Bella debido a un incidente con uno de sus hermanos vampiros quien no pudo contenerse al oler la sangre de la chica cuando esta se corta con una envoltura de un regalo recibido en su cumpleaños.

En fin, Edward decide abandonar a Bella, ésta se siente triste y encuentra un refugio en Yeicob quien se enamora de ella mientras lucha con la idea de ser un hombre lobo. El desenlace me lo ahorro porque quiero adelantar mi impresión.

Mi crítica comienza desde antes de la anunciación de esta segunda parte de la saga. No solo creo que la película sea mala, creo que es malísima, pero no culpo del todo a la producción, que al final, busca transformar las líneas en un guión con fecha firmada. Me parece, más bien, que el libro, los libros, de suyo están hechos, sí para venderse ―objetivo que no discuto puesto que es importante para un escritor, vivir de su obra―, pero no tienen el más mínimo respeto por el mito vampírico y utilizan formas ya vistas en la historia de la literatura sin impulsar a los lectores a intentar unas lecturas de mayor calidad.

La historia está ya bastante vista, una pareja que se enamora y no puede mantenerse junta por las diversas circunstancias que obstaculizan constantemente sus intentos. ¿No les suena? Claro, Shakespeare, Romeo y Julieta. O que tal Tristán e Isolda, o una superficial leída de mitología griega y vaya que ahí hay material. por otro lado, se une un personaje más para agregar el tono de triángulo amoroso a la secuencia y eso me suena muy telenovelero, pero bueno, que tal Madame Bovary o Rayuela o El libro de los amores ridículos.

Ok, eso estaría bien si la historia se detuviera hasta allí, entiendo que ese tipo de problemas son frecuentes entre la juventud, a todos nos pasan vaya, pero alguien explíqueme la necesidad de mancillar el mito de esa lucha antagónica entre vampiros y hombres lobo. No pienso que no se pueda, sólo que me parece inverosímil el enamoramiento del personaje. Los vampiros son los asesinos perfectos, se alimentan de sangre y son noctámbulos puesto que el sol los debilita y los destruye. Son calculadores, cazadores, efectivos para matar. Con los años adquieren experiencia y se saben con habilidades para seducir a sus víctimas y lograr saciarse con ellas. El mito se manifiesta en muchas culturas ya desde la antigüedad. En literatura, la obra cumbre sin duda es Drácula de Bram Stoker, quien dibuja al vampiro como un personaje aristócrata, seductor, altivo, y le confiere incluso habilidades mágicas; hay algunos otros textos como El Horla de Mapussant o mucho más reciente, las novelas de Anne Rice. Y en todas ellas podemos notar que el mito del vampiro sufre pocas modificaciones.

En el arte del celuloide, hay material como Nosferatu que presenta un vampiro diferente, algo ermitaño, perverso pero igualmente efectivo. Otras como la basada en la novela de Rice, Entrevista con el vampiro con actuaciones inolvidables de Brad Pitt, Tom Cruise, Antonio Banderas y Kristen Dunst. Más recientemente, fascinantes filmes mezclados con acción, romance, y luchas, muy bien logradas como Inframundo e Inframundo, la evolución.

¿Para qué hacer todas estas disquisiciones? Para mostrar que no estoy en contra de los filmes o los textos que hablen de vampirismo, romance o triángulos amorosos. No puede estar en contra alguien que ha vivido fascinado en lecturas y en vida por esos tópicos. Quiero mostrar que hay material que considero vale la pena en este tipo de experimentos.

No obstante, creo que Luna Nueva no deja de ser una película que tendrá su éxito entre las jovencitas acaloradas por la imagen de un vampiro galán renacido después de haber muerto como un mago harto inhábil (disculpen mi humor negro) y un hombre lobo fornido, como buen entretenimiento visual, pero nada más.

Admito que me gustan los efectos de la transformación homo-lupus en el filme. Los resultados de los lobos son bastante agradables y algunas escenas como la persecución al vampiro que quiere matar a Bella.

Pero ahora van las cosas que no me cuadran. 1. Si los Cullen no hablan con nadie en la escuela y llevan tiempo viviendo en el pueblo al que Bella se muda con su padre, ¿cómo entonces no levantan sospechas? Uno puede repetir un año escolar si no es muy inteligente, pero, por lo que logra traslucir Edward en las escenas de Crepúsculo, es muy hábil en biología como para pensar en que repitiera el mismo grado una y otra vez ¿no? 2. Pueden hacerse los manejos necesarios para el mito del vampiro, algunos pueden ser aristócratas, artistas, ermitaños, sicarios, traficantes, incluso médicos o estudiantes (como los Cullen), y, hasta donde yo sé, de alguna u otra manera, a todos les afecta la luz del sol y por eso le huyen, no se esconden, le huyen porque de verdad les daña en demasía. ¿Cómo coños me explican entonces que los vampiros no se expongan a la luz del día porque brillan?, ¡Dios nos libre! ¡BRILLAN!, no pueden negar que es la estupidez más grande que hayan visto respecto de este tan respetable mito.

Otras de las cosas que no cuadran: Los vampiros inevitablemente tienen ciertas tendencias homosexuales como parte de su naturaleza, bueno, Edward no se ve exactamente masculino. Los hombres lobo sí son más salvajes, aunque tampoco me creo eso del calor corporal y de que anden mostrando sus torsos trabajados, eso sí, con mucho gimnasio, a la menor provocación, eso es ya algo más allá de lo risible.

Algo más, entiendo que el hermano de Edward no haya matado a Bella porque los otros lo detuvieron, pero eso de que haya escapado del otro que la perseguía no me lo creo, ¡ah! claro, la salvan los hombres lobo ¿no? Hasta donde yo entiendo, el enamorado es Yeicob, y si mis lecciones de comportamiento animal y etología no me fallan, los lobos se rigen en la manada por un líder quien decide qué hacer y qué no, y según recuerdo Yeicob era el nuevo y no parecía para nada el líder así que los lazos de amistad no me son suficientes para que alguno de ellos no se haya cenado, literalmente, a Bella. ¿Otra?, bueno, pero sólo una más ¿ok? Los autos deportivos son veloces, y los vampiros también pero no me creo para nada ese viaje a Italia en tan poquísimo tiempo, vaya ni un Concord y para ser un festival había muy poca vigilancia porque ver a una joven que corre despavorida llamaría la atención de alguien supongo.

Para finiquitar este comentario y para hacer notar que no odio la franquicia, admito que es una película que no me hizo dejarla antes que finalizara. Es entretenida, chistosa, con buenos efectos y admito que un par de escenas (los Vulturi) valen la pena, allí parece que son vampiros de verdad y no los remedos que aparecen en las anteriores tomas. Los hombres lobo, pues..., pasables. Auguro una buena pelea entre vampiros y hombres lobo, aunque si Edward sigue con esa debilidad pues creo que Yeicob vencerá indudablemente. Para un hombre lobo necesitaríase un vampiro como los Vulturi. Deseo que el barco de la saga recomponga el sendero porque si la cursilería en exceso sigue predominando sobre los buenos temas que puede desarrollar, será un filme olvidable.

Las sagas best sellers me gustan, por ejemplo Harry Potter o The Chronicles of Narnia o The Lord of the Rings, que han tenido buenos resultados en cine, por eso creo que esta saga puede mejorar aunque no he leído los libros y espero nunca tener que hacerlo, pero si ellos son la base de ese pobre material entonces todos mis deseos han muerto y esto no será más que otra porquería, “basura bien envuelta” dijo Silvestre López Portillo, para jovencitas, niñas bien que dirán con la papa en la boca, que es la mejor película de su vida y su razón será Edward Cullen (oh, me da tanto asco pensarlo), en el mejor de los casos Yeicob.

Decía un maestro que “para leer buena literatura hay que leer mala literatura primero”, espero que los lectores ávidos de esta saga se estén entrenando para leer buena literatura sobre vampiros, por otro lado, he leído la suficiente literatura clisé como para perder mi tiempo leyendo eso. Queridos lectores, no la recomiendo, pero si la van a ver, por lo menos lleven a su novia, más si son de entre 15 y 18 años, ellas dirán que son súper románticos y por lo menos les ganará simpatías con ella.

Le joque Dub

23 agosto 2009

A los rechazados del examen de la UNAM

No es preocupación, no, no lo es; no es intolerancia, no, tampoco; no es ni siquiera postura política; no ES ESTUPIDEZ!!!

¿A qué me habré querido referir queridos amigos en este pequeño espacio libre, la interné jeje? Pues a todos aquellos movimientos estudiantiles en contra del examen de ingreso a la máxima casa de estudios la UNAM.

Alguien no habrá notado todas aquellas marchas, plantones y gritos de mucho que exigen un lugar para estudiar y se les ha negado SIEMPRE por ese afán que tiene TODO EL MUNDO de estar en su contra y en fin que el espíritu emo se difunde presto por todos los desafrtunados estudiantes que son rechazados...

POR FAVOR NO SEAN IMBÉCILES ese discurso ya está más que gastado y es mediocre hasta el punto de la pena ajena. Me parece que ese afán de culpar al mundo entero por el fracaso personal es una manera patética de evidenciar no sólo la falta de talento sino de una somera decisión que los impulsara para lograr avanzar aunque fuese un ápice en su desarrollo intelectual.

Curiosamente, el mayor porcentaje de estos pobres y cuasi mártires rechazados, pretenden que el acceso a la universidad se les denegó por la burocracia y por la represión pero también, suriosamente, tienen un promedio escolar por de bajo de lo que considero un mínimo siquiera aceptable, digamos un... ¿8? ¿les gusta?

No me vengan con que es por represión o por falta de apoyo, la educación pretende la mejora de la sociedad vía la dotación de conocimientos y habilidades para el crecimiento personal e intelectual de los educandos, por tanto no es obligación de la UNAM ni del POLi ni de cualquie otra institución educativa, admitir a un montón de parásitos que se quejan de su destino sin haberse nunca esforzado por aprovechar el camino andado, así que no me vengan con babosadas.

Ahora, los lugares, entiéndase bancas, disponibles en las aulas son limitados, y si ya de por sí en algunas clases no cabemos de tantos que somos, todavía quieren que se aumente la oferta educativa, y no lo piden, lo exigen como quien da una ordenanza sin derecho de réplica.

Por tanto, creo que deberían ponerse a estudiar para el siguiente examen de ingreso que hacer marchas tontas y sin fundamento y es más posible que lograran abrazar una esperanza sólida de ingreso.

La educación es un derecho, cierto, pero también es obligación aprovecharla sino pues entonces lárguense y por algo la universidad se vuelve una élite, no por los regímenes, antes es por la mediocridad de lás plastas sin cerebro ni decisión que prefieren la grilla y añorarían un estado socialista mismo que ya fracasó en el pasado.

El mundo necesita reglas, toda sociedad las necesita, vivir en contra, en la anarquía acarrearía graves pérdidas. No digan tonterías y argumenten mejor sus peticiones. Ah ! por cierto, digan cosas inteligentes, cuando menos inteligibles o con cierto sentido común.

Si no tienen talento ni decisión, no intenten lograr cosas que saben ni siquiera arañarían. Así que no renieguen del acomodo del mundo, que al final, las cimas son de unos, de quienes logran las cosas porque las intentan, no de los que se quejan y pretenden que todo se les de en las manos.

Ahora sí, no me chinguen

19 junio 2009

Llegas

Al final de la tarde, cuando ya la tranquilidad se hace presente llegas invariablemente. Llegas y sin preguntarlo invades mi memoria, mis recuerdos y los haces vibrar sin que lo pueda evitar y ¿cómo hacerlo si eres la mano más perfecta, el gesto más afable, el talle más preciso y el beso más deseado? Se supieras cuánto me haces falta cuando no es la tarde, cuando es el ocaso, cuando es el caos... porque el miedo y el ansia me invaden irremediablemente y tú no estás allí, entonces te extraño con el cuerpo, con la voz, con la mano y con la tinta.

Pero me puedo esperar un par de horas sólo para oler tu perfume doblando en la esquina, el vestido azul con flores elevarse levemente con la brisa que lo ataca desde abajo y descubre tus piernas sempiternas. Cierro los ojos e imagino tu sonrisa refrescante y lozana, la que ilumina la cuadra, la que me envidian los colegas, la que el escultor no puede evitar y mis líneas no agotan sino renombran en acumulación adjetiva y coordinaciones intensivas.

Si entonces tu piel caliente me ataca desprevenido con un beso... el mundo se me acaba y vivo el paraíso mientras nuestros labios se toquen, y que lo digas, te amo y te amo más cuando como ahora, vienes llegando

Se acabó la Filología

Simplemente estoy feliz de que la Filología no haya sido más que un mal trago de la carrera porque ya no doy una,de verdad creo que la manera de uorturar mentes inocentes ha evolucionado y se llama Filología. Es algo complejo pero hoy que terminé mi examen práctico, y el martes que finiquité el teórico me siento más que feliz de que ya sea parte del pasado, de la historia, porque no sé que haría si tuviera que aguantar más tiempo con la yod, la waw, los grupos consonánticos, Malkiel, Lapesa, Menéndez Pidal, Mayer Lübke, Orr, Díaz y Díaz, Alatorre, Carmen Pensado y los demás que afortunadamente haya olvidado...

No hubo manera más efectiva de matar el poco o nulo interés que pudiera haber tenido sobre la historia de la lengua española que leer la Historia de la lengua española de Rafael Lapesa y tener que resumirla, ni pude hacerme más pelotas con el tratamiento de la f que con Carmen Pensado, en fin...

De la clase no me quejo, me gustó, me ayudó, me amplió el léxico, sin embargo entendí que no puedes hacer filología si no naciste o viviste mucho tiempo en un ambiente español pueblerino pues del 100% de las palabras con las cuáles nos examinaban, no conocía cerca del 60% y del otro 40% muchas las registraba correctas por mera intervención del azar.

Por lo demás, me alegro de terminar la materia, ojalá no me la tenga que volver a encontrar porque de otro modo mi sufrimiento será no sólo por el reencuentro sino por el olvido que es la única constante que mi mente preserva...